Monumentos y lugares de interés de Granada


La mayor riqueza artística de Granada es el arte hispanomusulmán y, en especial, la ciudad palatina de la Alhambra y el Generalife, este último un palacio de recreo con un jardín de planta actualmente romántica, destacable tanto por su emplazamiento y disposición como por la diversidad de flores, plantas y juegos de agua. La Alhambra es la culminación del arte nazarí, obra que se realizó en los siglos xiii y xiv, correspondiendo la mayor parte de lo edificado a la época de Yusuf I y Mohamed V, entre 1333 y 1354.

En la actualidad, la fisonomía de la ciudad de Granada es típicamente burguesa, con mucho peso de la arquitectura del XIX y numerosos edificios renacentistas y barrocos.


La Alhambra de Granada

La Alhambra, la ciudad palatina nazarí declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1984 es, sin duda, el monumento más emblemático de Granada. Consta de una zona defensiva, la Alcazaba; otra de carácter residencial y representativo, los Palacios Nazaríes; y una última de ocio, el Generalife, que consta de palacio, jardines y huertas.

El actual conjunto arquitectónico de la Alhambra es obra de muchos siglos de ampliaciones y destrucciones. Las primeras obras de construcción de un palacio-alcazaba se deben al fundador de la dinastía nazarí Muhammad I, en el siglo xiii, si bien ya existía una fortificación anterior desde al menos el siglo ix.

Sucesivamente todos los gobernantes del Reino de Granada añadirán elementos a la edificación siendo especialmente importantes las obras realizadas durante los mandatos de Yusuf I y Muhammad V.​ Tras la conquista castellana de la ciudad es durante el reinado de Carlos I cuando se realizan las mayores modificaciones destruyéndose parte del palacio nazarí para construir el llamado Palacio de Carlos V. Las obras de este palacio, una de las obras más importantes del Renacimiento español, comenzarían en 1533 y se prolongarían hasta 1957.

Durante los siglos xvii y xviii el monumento fue perdiendo poco a poco su importancia llegándose a construir viviendas en su interior utilizando elementos de los palacios originales. Esto, unido a las voladuras realizadas por los ejércitos napoleónicos en su retirada de la ciudad en 1812, fue causa de gran deterioro en las defensas y edificios de la Alhambra.​ En 1870 es declarada Monumento Nacional y comienzan las obras de restauración con expropiaciones de terrenos particulares y edificios construidos en su interior bajo la supervisión del recién creado Patronato de la Alhambra.

En la actualidad el conjunto de la Alhambra y el Generalife es uno de los monumentos más visitados de España. El visitante accede a él a través de la Puerta de la Justicia para llegar a la Plaza de los Aljibes. Desde aquí es posible visitar la alcazaba, fortificación militar edificada en el siglo xiv, armada con la gran Torre de la Vela y utilizada como control de acceso a los palacios y como defensa ante ataques a la edificación.

La plaza de los Aljibes también comunica el acceso principal con la zona residencial a través de la Puerta del Vino. En esta zona se diferencian los alcázares reales de la llamada Alhambra Alta. Esta última era la zona de residencia de altos cargos granadinos. En este lugar es posible observar, entre otros edificios, el antiguo Convento de San Francisco (actualmente Parador Nacional) que albergó los cuerpos de los Reyes Católicos hasta la construcción de la Capilla Real. Los palacios reales de la Alhambra, lugar de residencia y administración de los reyes de Granada y su familia, constan de una serie de edificios y patios construidos durante todo el periodo nazarí de la ciudad. Pero no es de origen andalusí el primer edificio que ocupa su recinto, el palacio de Carlos V se encuentra desde el siglo xv en el lugar en el que anteriormente se localizaba la galería sur del Palacio de Comares. Entre los palacios nazaríes destacan especialmente el palacio de Comares, edificado por Yusuf I y que contiene en su interior el Patio de los Arrayanes y el Cuarto Dorado y el palacio de los Leones, obra de Muhammad V y en cuyo recinto es posible visitar la Sala de Mocárabes, la Sala de los Reyes o el Patio de los Leones.​ Entre los valores artísticos de estas construcciones destaca la decoración a base de yeserías con motivos epigráficos o geométricos que representan los máximos exponentes de esta técnica en la península.


El Generalife de Granada

El Generalife es una zona de jardines anexos a la Alhambra que se convirtió en lugar de recreo y descanso de los reyes musulmanes granadinos cuando éstos querían huir de la vida oficial del palacio.

Consta de un palacio y varios jardines, paseos y miradores resultado de las diferentes ampliaciones y modificaciones realizadas en el lugar, muchas de ellas del siglo xx. El lugar fue urbanizado como huerta en el siglo xii por iniciativa de Muhammad II, en un principio sin pretender ser el lugar de ocio y descanso que tuvo más tarde. La ampliación de 1319, obra de Ismail I, supuso la llegada de las canalizaciones de agua procedentes del cercano río Darro y con ella la construcción de fuentes y sistemas de riego.

El espacio ocupado por los jardines se articula en torno a terrazas y está delimitado por altos muros en el más estricto modelo de jardín privado muy presente en la cultura medieval. De hecho parte de estos jardines se encuentran dentro del Palacio del Generalife o limitados por sus estancias como el Patio de la Acequia o la Escalera del Agua donde además es posible advertir la importancia de las fuentes y canales en el concepto de jardín de la época.

Parte de la imagen actual de los jardines se debe a modificaciones posteriores a la época nazarí. Las remodelaciones efectuadas después del siglo xv son habituales y muy patentes en algunas partes del conjunto. En el Jardín del Ciprés de la Sultana, por ejemplo, el edificio y el estanque construidos se corresponden con el reinado de Felipe II. También existen zonas, los miradores y jardines románticos, reurbanizados durante el siglo xix según la mentalidad de la época.


Catedral de Granada

La catedral de Granada se asienta sobre la Gran Mezquita nazarí de Granada, en el centro de la ciudad. Se inició su construcción durante el renacimiento español, a comienzos del siglo xvi, poco después de la conquista de Granada por parte de los Reyes Católicos, encargando las obras a Juan Gil de Hontañón y Enrique Egas. En el reinado de Carlos I de España se realizaron numerosas construcciones en la ciudad de Granada, por lo que la catedral es coetánea al palacio cristiano de la Alhambra, la Universidad y la chancillería (tribunal supremo).

El templo se concibió tomando como modelo la catedral de Toledo, por lo que inicialmente fue un proyecto gótico, tal y como era habitual en la España de las primeras décadas del siglo xvi. Sin embargo, cuando se relevó a Egas y se encargó la continuación de la obra a Diego de Siloé en 1529, este retomó el proyecto aprovechando lo ya construido y modificó el planteamiento hacia una estética plenamente renacentista.

El autor trazó las líneas renacentistas de todo el edificio sobre los cimientos góticos, con girola y cinco naves en lugar de las tres habituales. A lo largo del tiempo, se continuaron desarrollando proyectos artísticos de importancia. Es el caso de la reforma de la fachada principal, emprendida en 1664 por Alonso Cano (1601-1667), en la que se introducen elementos barrocos. En 1706 Francisco de Hurtado Izquierdo y posteriormente su colaborador José Bada construyen el actual sagrario de la catedral.

De los componentes del templo destaca la Capilla Mayor, donde se encuentran las estatuas orantes de los Reyes Católicos, que está compuesta por una serie de columnas corintias sobre cuyo capitel se encuentra el entablamento y sobre este la bóveda, que se encuentra, al igual que los espacios inferiores sobre las columnas, horadada, albergando una serie de ventanales. El sagrario, de 1706, mantiene las proporciones clásicas del templo, manteniendo las columnas múltiples del crucero las formas del orden compuesto de Siloé.


Capilla Real de Granada

La Capilla Real de Granada, obra Enrique Egas, es el edificio gótico más importante de la ciudad. Sus obras se iniciaron en 1505 después de que los Reyes Católicos decidieran construir en la ciudad un mausoleo para ellos mismos y sus descendientes. En su interior se encuentran los sepulcros de Isabel I de Castilla, Fernando II de Aragón, Juana la Loca y Felipe el Hermoso si bien el resto de los monarcas españoles fueron desde 1574 enterrados en el monasterio de El Escorial por expreso deseo del rey Felipe II.

El edificio se encuentra construido en el solar que hasta la conquista de la ciudad había ocupado la mezquita mayor de la ciudad. Se encuentra adosado a la catedral granadina y a la lonja y en sus alrededores se encuentra el edificio de La Madraza y la alcaicería siendo el conjunto uno de los lugares más frecuentados de la ciudad.

En su interior destaca el retablo mayor, obra de Felipe Bigarny, y en cuya decoración intervino Diego de Siloé que también había intervenido unos años antes en las obras de la catedral. La capilla conserva también obras pictóricas procedentes de la colección de Isabel la Católica, entre ellas dos tablas recientemente atribuidas a Juan de Flandes, copias del Tríptico de Miraflores de Rogier van der Weyden, y una Oración del huerto de Sandro Botticelli, además de obras de Pedro Berruguete o Alonso Cano. Es muy importante desde un punto de vista histórico la presencia, junto a otros motivos iconográficos cristianos, de un relieve en el sotabanco del retablo mayor representando la entrega de las llaves de la ciudad por parte del rey nazarí Boabdil a los reyes de Castilla y Aragón. ​Otro de sus principales valores artísticos es la Reja Mayor que delimita el espacio de la capilla de los reyes y que representa una de las más importantes obras de la rejería de la época.

La capilla fue declarada Monumento Histórico Artístico en 1884, actualmente Bien de Interés Cultural (BIC), y es el segundo monumento más visitado de la ciudad después de la Alhambra.


Albaicín de Granada

El Albaicín (o Albayzín) es un barrio de origen andalusí, muy visitado por los turistas que acuden a la ciudad, debido a sus connotaciones históricas, arquitectónicas y paisajísticas.

Declarado en 1984 Patrimonio de la Humanidad por la Unesco junto a la Alhambra y el Generalife, destacan sus construcciones y urbanismo de estilo morisco. Escenario de algunos de los episodios más importantes de la Granada medieval desde su poblamiento en el siglo xi, el Albaicín conserva los restos de varios tramos de la antigua muralla árabe, como la muralla zirí de la Alcazaba Cadima, la muralla nazarí o las torres de la Alcazaba. En los alrededores del río Darro se encuentra la Real Chancillería. Construida a partir de 1526 por Diego de Siloé y declarada Bien de Interés Cultural (BIC) en 1977, es uno de los mejores ejemplos de arquitectura renacentista de la ciudad.

El Albaicín suma a sus valores urbanísticos y arquitectónicos otros de índole paisajístico. Son muy populares los diversos miradores allí establecidos que ofrecen al visitante atractivas vistas del conjunto monumental de la Alhambra y el Generalife. Los miradores de San Cristóbal o San Nicolás, muy transitados por turistas, son buen ejemplo de ello.


Sacromonte de Granada

El barrio de Sacromonte se halla en la colina de Valparaíso. Este barrio es conocido por ser el antiguo barrio de los gitanos, que se asentaron en Granada tras la conquista de la ciudad. Consiste en uno de sus barrios más pintorescos, cargado de tipismo, de cuevas encaladas, donde suenan rasgueos de guitarras, cantes y quejíos, por lo que con el tiempo se ha convertido en uno de los reclamos turísticos más importantes de Granada.

En la cumbre de esta colina se encuentra la abadía del Sacromonte y el Colegio del Sacromonte, institución fundada en el siglo xvii, por el entonces arzobispo de Granada Pedro de Castro. La Abadía del Sacromonte se construyó con la idea de guardar las supuestas reliquias de los evangelizadores de la Bética.

El complejo está formado por Las Santas Cuevas, La Abadía (siglos xvii-xviii), el Colegio Viejo de San Dionisio Areopagita (siglo xvii) y el Colegio Nuevo (siglo xix).


Cartuja de Granada

El monasterio de la Cartuja fue fundado en 1506 por la comunidad de monjes cartujos del monasterio de El Paular. El mecenas o promotor de la obra fue Gonzalo Fernández de Córdoba que donó para la edificación unos terrenos de huertas de su propiedad, con el fin de ser enterrado entre sus muros al amparo de las oraciones de los monjes. El lugar era conocido desde antiguo como Aynadamar y había sido almunia musulmana.

El Monasterio sufrió grandes desperfectos durante la Guerra de la Independencia y perdió mucho terreno en 1837 como consecuencia de la desamortización de Mendizábal. En la actualidad el monasterio pertenece a la Orden de los Cartujos, dependiendo directamente de la Diócesis de Granada.

Destacan en el conjunto del edificio la portada con decoración plateresca a través de la cual se tiene acceso al edificio. En su interior tras atravesar el patio principal se encuentra la iglesia. Este edificio de estilo neoclásico posee una única nave se encuentra profusamente decorada con aportaciones de diferentes autores a los largo de los dos siglos en los que estuvo ocupado el monasterio.

A través del patio se accede también al resto de dependencias del conjunto, el Sancta Santorum, buen ejemplo del barroco andaluz, el Refectorio, las dependencias de los monjes o la Sala Capitular de Legos de estilo gótico, edificaciones todas ellas construidas entre los siglos xvi y xviii. Son muy destacables las diferentes imágenes, lienzos y retablos que decoran cada una de las estancias, todas ellas de gran importancia artística. Así es posible observar pinturas de Juan Sánchez Cotán, esculturas de José Risueño o muebles de taracea realizados por José Manuel Vázquez.


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