Seguros de salud en Cuenca


Seguros de Salud o Enfermedad

El Seguro de Salud o Enfermedad que puede  contratar en CUENCA proporciona al asegurado una cobertura sanitaria, asistencial y en ocasiones de carácter económico, en el supuesto de sufrir alguna dolencia o enfermedad.


Modalidades

1. Asistencia Sanitaria

El asegurado recibe cobertura asistencial médico-quirúrgica dentro de un cuadro de profesionales y centros concertados con la compañía.

Las coberturas principales consisten en prestaciones de servicios. No se permite el pago de indemnizaciones en metálico como alternativa a la prestación del servicio de asistencia sanitaria. El servicio asistencial básico se puede complementar con determinadas prestaciones de carácter económico, o con otras coberturas adicionales.

Por ejemplo, una cobertura para accidentes personales, cobro de una renta temporal, conservación de las células madre del cordón umbilical, etc.

2. Reembolso de Gastos Médicos

En caso de enfermedad o accidente, el asegurado puede acudir a cualquier médico o centro hospitalario, en cualquier lugar del mundo, para recibir la atención médica que necesite. Él mismo abonará los gastos médicos ocasionados y, con posterioridad, enviará la factura y el informe médico a la aseguradora.Las aseguradoras suelen contar con un cuadro médico propio,para que, sin perder la libertad de elección, el asegurado disponga de una red de servicios concertados. Si acude a ellos, no tiene que pagar nada de forma anticipada, ya que es la entidad de seguros la que abona directamente los costes al médico u hospital, cubriendo normalmente el 100% de los gastos incurridos (siempre dentro de los límites establecidos en la póliza).

3. Indemnización

El titular recibe una cantidad económica fijada en la póliza que se percibe en caso de ocurrir determinadas situaciones relacionadas con su estado de salud (hospitalización, baja laboral, etc.)Las coberturas principales son fundamentalmente las siguientes:

  1. Indemnización por Incapacidad Temporal (o por “baja laboral”): Ofrece una cantidad diaria al asegurado mientras no pueda desempeñar su actividad profesional habitual.
  2. Indemnización por hospitalización por cualquier causa: La compañía aseguradora abona al asegurado una cantidad diaria mientras se encuentre ingresado en un centro hospitalario independientemente de la circunstancia que haya provocado dicha hospitalización.
  3. Indemnización por Intervención quirúrgica: Por esta garantía se abonará al asegurado, en un solo pago, una cantidad (fijada de acuerdo a un baremo) en caso de que sufra una operación quirúrgica.

4. Indemnización por enfermedades graves

Se proporciona un capital en caso de que al asegurado se le diagnostique o sufra una enfermedad de especial relevancia (por ejemplo, infarto de miocardio, infarto cerebral, cáncer, los accidentes cerebro-vasculares, la insuficiencia renal crónica, etc.). Puede incluir la contingencia complementaria para que queden cubiertos los trasplantes. Habitualmente, suele aplicarse un plazo de carencia desde la contratación de la póliza (6 meses).


¿Qué es un seguro de salud?

El seguro de salud o seguro médico se encarga de cubrir, en parte o en su totalidad, los gastos derivados de la asistencia médica y permite disponer de un amplio abanico de servicios, como medicina preventiva, hospitalización individual, consultas a especialistas, pruebas médicas, tratamientos, intervenciones quirúrgicas y de un completo cuadro de profesionales, con total flexibilidad, con un trato personalizado y de calidad, y con las técnicas más avanzadas.


¿Qué ventajas me ofrece tener un seguro de salud?

Cuando hablamos de seguros de salud, nos estamos refiriendo a un producto ampliamente personalizable, que permite configurar sus prestaciones y ajustar sus coberturas a la medida de cada presupuesto o necesidades particulares, permitiendo elegir la asistencia sanitaria y los planes de salud que más le convengan a cada usuario. Por este motivo, si uno sabe lo que necesita, los seguros médicos se convierten en la solución perfecta, ya que nos ofrece:

  • Un amplio cuadro médico: gracias al seguro de salud tendremos a nuestra disposición un amplio catálogo de profesionales sanitarios, tanto de asistencia primaria como de especialistas, a los que podremos acceder sin listas de espera y con flexibilidad de horarios, lo que nos permitirá pedir citas sin alterar nuestros compromisos diarios. Analizar previamente la relación de profesionales y centros clínicos permite incrementar la confianza.
  • Eficacia y rapidez: la posesión de un seguro de salud nos garantiza ser atendidos en las instalaciones de urgencias de manera casi inmediata, realizar pruebas médicas y recibir los resultados en un tiempo inferior a una semana (el mismo proceso en la sanidad pública puede alcanzar los 50 días), acudir a determinados especialistas directamente sin tener que pasar primero por el médico de cabecera, y todo ello gozando de una atención personalizada y de confianza.
  • Hospitalización: tener contratado un seguro de salud nos da la posibilidad de elegir el hospital donde seremos ingresados, así como de disponer de una habitación individual para estar más cómodos y tranquilos después de una intervención y acompañados de personas allegadas.
  • Tratamientos médicos innovadores: los seguros privados ponen al alcance de sus usuarios tratamientos alternativos, opciones terapéuticas complementarias y nuevas técnicas sanitarias, e incluso permiten obtener una segunda opinión médica o recibir atención especializada en el extranjero. La fuerte competencia obliga a la sanidad privada a introducir innovación de forma continua.
  • Cobertura en todo el territorio nacional: los seguros de salud cuentan con centros propios y concertados en todo el país, a los que podremos acudir indiferentemente de donde nos encontremos, pudiendo elegir cual prefiramos.
  • Atención internacional: las aseguradoras tienen convenios con centros internacionales, por lo cual ofrecen asistencia sanitaria en el extranjero y en muchas ocasiones sin ningún coste adicional. Además, pueden incluso cubrir la repatriación por causas médicas o el traslado de un familiar para que nos acompañe si nos encontramos hospitalizados. Estas prestaciones difieren considerablemente entre las distintas aseguradoras y modalidades de pólizas.
  • Atención dental: con un seguro privado parte de los servicios de salud dental de consulta, urgencia, limpieza, radiografías e incluso periodoncias pueden estar incluidos. Es aconsejable revisar la póliza e informarse en cada caso. En general son centros concertados o en modalidad de franquicia.

Además, debemos tener en cuenta que contar con un seguro de salud no nos impide acceder a la sanidad pública, por lo que si para algún tratamiento u hospitalización deseamos acudir a un centro sanitario público podremos hacerlo. Es por ello que muchas personas optan por contratar un seguro de salud como complemento a la sanidad pública. De ahí que muchas empresas y autónomos suscriban seguros médicos porque además de reducir los tiempos de espera, pueden aprovechar las ventajas fiscales.


¿Existen diferentes tipos de seguros de salud?

En el caso de las pólizas de salud, las compañías aseguradoras cuentan con una oferta verdaderamente amplia, con el objetivo de adaptarse a todos los perfiles existentes de usuario, teniendo en cuenta no sólo sus necesidades médicas particulares, sino también las económicas. Es por ello que para establecer los distintos tipos de seguros de salud es necesario basarse en las características comunes de funcionamiento de cada uno de ellos, pudiendo así establecer las siguientes categorías:

  • Seguro médico sin copagos: nos permite disfrutar de un servicio médico completo incluido en su póliza, sin límite y sin tener que asumir ningún pago adicional. También suelen estar incluidas todas las pruebas diagnósticas, hospitalización, consultas médicas, análisis clínicos, intervenciones quirúrgicas, etc.
  • Seguro médico con copagos: a cambio de asumir un precio más bajo que la de los seguros sin copagos, esta modalidad conlleva el pago de una pequeña cantidad de dinero cada vez que se reciba un servicio médico. Este importe se suma a la prima que se debe abonar el mes, trimestre, semestre o año siguiente, según la modalidad elegida.
  • Seguro Médico baremado: al igual que el seguro médico con copagos, se deberá abonar parte del coste del servicio médico que recibamos, pero la diferencia es que la parte fija a pagar, es decir la prima, es mucho más barata, mientras que la parte variable, o sea el coste por servicio, es más elevado.
  • Seguro Médico de reembolso: la característica principal de esta póliza es que nos permite libre elección de médicos y clínicas, independientemente de si tienen acuerdos o no con una aseguradora en concreto. Los servicios que no se encuentran en el cuadro médico se pagan por adelantado, después se presentan las facturas de gastos a la compañía y ésta se encarga de hacer un reembolso al asegurado de entre el 70 y el 100% de los costes, según qué aseguradora se elija. A nuestro criterio profesional, éste es el verdadero seguro privado, por su total libertad de elección de profesionales y centros clínicos, en cualquier lugar del mundo.
  • Seguro Médico sin hospitalización: esta póliza es una de las más económicas ya que no cubre hospitalizaciones ni cirugías, pero nos da acceso al cuadro médico de la compañía para visitar a especialistas, consultas o someternos a pruebas diagnósticas. Sin embargo también existe la opción del copago, es decir, podremos disfrutar de la cobertura de hospitalización si asumimos una parte de los costes que se deriven de ella. Es una magnífica elección en aquellos lugares donde la medicina pública es de alta calidad porque permite conjugar muy bien la rapidez con la eficacia.

¿Cómo elegir el seguro de salud más adecuado?

La contratación de un seguro médico es sinónimo de tranquilidad, ya que tendremos a nuestra entera disposición profesionales y centros hospitalarios en los que podremos recibir asistencia sanitaria privada inmediata, de calidad y confianza. Pero para llevar a cabo esta tarea no solo es importante saber cuál es la póliza que más nos conviene con respecto a nuestras necesidades y particularidades, sino que además tendremos que tener en cuenta otros factores determinantes que quedarán establecidos en la póliza de salud. Con relativa frecuencia se contratan estos seguros por presión comercial de algunas entidades financieras sin un previo análisis de las necesidades personales.

El periodo de carencia, el tiempo establecido durante el cual no podremos hacer uso de ciertos servicios o prestaciones del seguro, es uno de los más importantes, pero no el único. Todos estos seguros tienen alguna limitación en tal sentido. También deberemos tener en consideración cláusulas tales como las preexistencias, el deber de comunicar a la aseguradora sobre las patologías que el cliente tenga con anterioridad a la fecha de contratación, es el mayor motivo de conflicto entre asegurados y aseguradoras, o la de indisputabilidad, mediante la cual la aseguradora se hará cargo de la cobertura de una enfermedad preexistente en el caso de que el asegurado no la conociera. Las exclusiones de pruebas médicas o intervenciones y las limitaciones del número de consultas o sumas aseguradas por consulta o acto médico.


 

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